Ata sendos cordeles a varias anillas.
Lánzalas para marcar un tanto y, a continuación, tira de los cordeles con objeto de recoger la anilla sin levantarte de la cama.
Clava varios clavos largos en un tablero. Marca junto a cada clavo la puntuación correspondiente. Pon el tablero a los pies de tu cama. Utilizando anillas marcadas de distintos colores, puedes imaginar una competición entre jugadores no menos imaginarios.
Los jugadores figurados lanzarán las anillas por tumo y ganará aquel que al final sume más puntos. También puedes jugar con algún amigo tuyo que vaya a visitarte.
